Flujo en lugar de sprint. Cuándo los WIP-Limits y el sistema pull son más productivos que las iteraciones fijas.
Categoría · Gestión de Proyectos
Flujo en lugar de sprint.
Kanban visualiza el trabajo en un tablero y lo gobierna con dos palancas: un sistema pull, en el que las nuevas tareas solo se toman cuando hay capacidad libre, y límites de WIP, que acotan cuánto puede estar en marcha a la vez.
No hay iteraciones fijas. El foco está en el rendimiento y el tiempo de ciclo: terminar el trabajo, no empezar lo máximo posible al mismo tiempo.
Cuándo es más productivo.
Kanban despliega su fuerza allí donde el trabajo entra de forma continua y difícil de planificar: operación, soporte, mantenimiento, equipos de plataforma. Lo usamos para productos que operamos: priorizar tickets, hacer visibles los cuellos de botella, intercalar temas urgentes sin reventar un sprint.
El reverso.
Kanban no marca un ritmo. Sin disciplina en los límites de WIP y sin una reflexión periódica, el tablero degenera en una mera lista de tareas. Para un desarrollo de funcionalidades planificable, con fechas objetivo claras, le falta el compás vinculante que aporta un sprint.
